miércoles, 12 de junio de 2013

Alcalde: Talento mexicano

Nombre: Alcalde
Ciudad: Guadalajara


La primera vez que escuché hablar del restaurant Alcalde fue porque estaba planeando mi cena de aniversario y una amiga lo sugirió. Me platicó que el día anterior ella había ido con unos amigos y que me lo recomendaba ampliamente,  ya que era justo el tipo de comida que me gusta.

Inmediatamente me puse a investigar todo lo que pude acerca de este restaurant y me pregunté como por qué no me enteré antes de su existencia. Lo que encontré me gustó. Me gustó el espíritu, el concepto, hasta las fotos. Sin embargo debo confesar que estaba un poco preocupada porque decían utilizar productos locales (mexicanos y específicamente tapatíos) en sus platillos, y me conozco lo sangrona que soy para eso. No me gusta el chayote, el chinchayote, las pitayas, las tunas, y un largo etcétera del que por supuesto me avergüenzo porque dicen que todas esas cosas son muy ricas.

En fin, con todo y mi miedo fui y todo lo que encontré me gustó. Me gustó el hecho de que la cocina está abierta y puedes ver tu platillo siendo cocinado. Me gustó la excelente atención, que es un lugar relativamente pequeño y la variedad en las bebidas alcohólicas, entre otros detalles.

Yo pedí carne de res (que estuvo cocinada exactamente al término que la pedí, cosa rara porque en muchos lugares no te hacen caso) y mi marido pidió unas costillitas que estaban increíblemente suaves y a mi parecer todavía más deliciosas que la carne de res. Mi amiga me había recomendado un postre de chocolate que desafortunadamente no tenían esa noche (pequeño tache ya que si es uno de los platillos más atractivos del lugar, no se pueden dar el lujo de que no haya) y en vez de eso comimos un postre de durazno con suprema de mandarina, estaba rico pero los postres frutales no son mucho mi estilo.

Una cosa que no puedo dejar de mencionar es que la tostada de atún no tiene madre.

La segunda vez que fui, llevé a una amiga que estaba de visita desde Oakland. Le recomendé la tostada de atún y las costillas que por supuesto le encantaron, y para variarle yo esa vez pedí un pescado, que estaba cocinado a la perfección (no crudo ni reseco) pero que creo que le faltaba un poco de sazón, el sabor era algo plano.

La carta es pequeña pero así debe ser. De nada sirve llegar a un lugar donde tienen una carta de 5 páginas; si algo he aprendido de tantos años de ver obsesivamente programas de chefs, es que es mejor tener un menú reducido con grandes aciertos que uno enorme donde nada esté bueno.

Y pues, en conclusión, pienso que este es un lugar bastante caro pero que vale lo que uno paga por la comida. Se ve reflejado en la calidad de cada uno de los ingredientes, la calidad del concepto, la calidad de la mano de obra con la que son preparados los platillos y la calidad en el grado de preparación de los chefs.

2 comentarios:

  1. A mi me gusta, me queda a 2 cuadras de mi casa. Lo único que no me encanta es que las porciones son raquíticas. Digo, no espero platos como si comiera en el Sirloin Stockade, pero tengo que pedir dos o tres entradas antes de mi platillo para poder sentir que cené. PD El lechón está de guevos.

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  2. Yo también soy de buen diente pero si yo sola me como mi entrada, mi platillo y mi postre, quedo súper bien. Tal vez si compartes entrada y postre sí te quedes con hambrita jijijiji
    El lechón no lo he probado :O tendré que regresar pronto, pero lo bueno y malo a la vez es que hay tanta oferta gastronómica últimamente que no le alcanza a uno la quincena para ir a todos los lugares.

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